Oportunidades en Japón

El sorprendente rápido e imparable crecimiento industrial que experimentó China y otros países asiáticos, no sólo ha invadido de productos baratos el mercado japonés, sino que además, está obligando a muchas empresas de todo el mundo, que antes tenían más accesible este mercado, a transformarse y fabricar productos más seleccionados y competitivos internacionalmente para continuar […]

El sorprendente rápido e imparable crecimiento industrial que experimentó China y otros países asiáticos, no sólo ha invadido de productos baratos el mercado japonés, sino que además, está obligando a muchas empresas de todo el mundo, que antes tenían más accesible este mercado, a transformarse y fabricar productos más seleccionados y competitivos internacionalmente para continuar vendiendo en Japón.

Aunque de unos años a esta parte el volumen de exportación a Japón de algunos productos de ciertos sectores de nuestro país están creciendo considerablemente, otros se están debilitando o cambiando esencialmente, como consecuencia del impacto del crecimiento de Asia y sus bajos precios.

Estos importantes cambios en el panorama, hacen que sea muy interesante volver a analizar sectores clave como el agroalimentario. Un sector que históricamente clave para nuestro país, que sigue siendo el que mejor funciona en el país nipón.

La comida española sigue teniendo buena acogida en el mercado japonés, y ello hace que los productos más representativos de nuestra mesa y alimentación se estén introduciendo progresivamente más y más en el mercado.

– Vinos y Cava:

El ascenso del volumen de exportación del vino a Japón está siendo considerable. De manera especial, el vino más barato se está posicionado bastante bien en el mercado y de su mano les siguen los vinos de mejor calidad, pero todavía en cantidades reducidas. No son aún muy conocidos en Japón y necesitan unos años de exposición y presencia continuada en este país para coger fama y peso. Tienen como competencia los vinos de casi todos los países productores del mundo. La exportación de cava también está subiendo considerablemente y en cuanto a competencia lo tienen fácil los cavas industriales y más baratos, pero los artesanales y más caros, si se suben mucho de precio, terminan chocando con el champán francés, y en esa batalla solemos perder casi siempre.

– Aceite:

Es un producto que está yendo a más, pero poco a poco. Creció muy rápidamente el mercado; más rápido que el consumo en el hogar. El alto precio del euro está haciendo que los importadores busquen producto en países como Turquía, Túnez, etc., donde se lo venden más barato. Al japonés de la calle todavía le falta conocimiento del producto para distinguir lo bueno de lo mejor. No existe en Japón un sistema regulador que evite el fraude. La mayor competencia en calidad la tenemos con Italia y su buen vender.

– Carne de cerdo y derivados:

La carne de cerdo ibérico cruda congelada se está introduciendo en Japón en grandes cantidades. Es el plato de cerdo requerido por excelencia y se vende, no sólo en restaurantes españoles, sino en muchos otros. El jamón, sobre todo el ibérico, y los embutidos también están empezando a funcionar, más en la restauración que en los hogares.

La dificultad la tenemos en que tanto los mataderos como las empresas productoras, etc., necesitan estar homologados, conforme a la normativa japonesa. La competencia en cuanto al cerdo normal esta en Hungría, Italia, Dinamarca y Méjico, nuestros más grandes competidores.

– Quesos:

Los japoneses consumen más queso cada día. Y cada vez son más las empresas españolas que posicionan sus productos con éxito en alguna feria de Japón.

Tiene la dificultad de ser un producto perecedero y consecuentemente los importadores, hasta que el producto no esté bien introducido, es fácil que no pasen pedidos muy grandes, lo que obligará a traerlos en avión, y esto repercute mucho en el precio de venta y su correspondiente incremento en el mercado. Francia es el competidor más fuerte.

– Cítricos:

La exportación de cítricos en Japón es casi inexistente. Y aunque un año, en el que hubo una gran helada de California, se llegaron a exportar más de 400 contenedores. Las exportaciones que siguieron a este magnífico año, se redujeron a una cuarta parte o menos, manteniéndose en la actualidad como insuficientes. El protocolo es duro, el transporte caro y el mercado japonés muy exigente, pero la clave ha sido la falta de interés por parte de los exportadores, que han visto más dificultades que beneficios. La competencia principal es EE.UU, que tiene una especie de acuerdo bilateral con Japón. Una petición de reducción de los aranceles del producto (32%), por parte de UE, podría desatascar el canal de esta exportación.

– Otros productos:

Pero también hay otros productos que están experimentando un crecimiento real o latente en Japón, muy interesante, aunque con volúmenes aún reducidos, donde destacan las aceitunas de mesa, pero también la miel, zumos, salazones, mermeladas, cáscara de naranja, chocolate, pan congelado, dulces, etc.

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