Monográfico China

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Monográfico China

La historia de China es tan larga y compleja, que sería imposible abordarla en un solo artículo. Pero haremos un esfuerzo para ceñirnos a la estructura de esta serie de monográficos breves de países de interés para la exportación.

china

El 10 de Noviembre de 2001 China ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC), y aunque la tendencia del país venía advirtiendo un cambio y una nueva necesidad de estructuración empresarial, a partir de aquí, las intenciones se convirtieron en compromisos que se tradujeron en una transformación final.

En 2003, los gestos simbólicos de apertura con otros países, ponen de manifiesto las intenciones del máximo mandatario Chino de entonces, Hu Jintao, de acometer cierta democratización dentro del partido y del país. Materializándose todo esto en dos enmiendas aprobadas en 2004, para garantizar la propiedad privada y el respeto a los derechos humanos.

Con estos pequeños cambios, la economía China, que venía creciendo a un gran ritmo desde el año 1992, comienza a mejorar aún más su crecimiento, haciendo que hoy día sea la segunda economía más importante del mundo, después de los EE.UU.

El plano político no puede separarse del plano económico. Y esto es una cuestión muy peculiar para muchos, ya que consideran que en China conviven con intensidad la economía de mercado y la economía planificada. Hablaríamos más concretamente de una economía de mercado socialista.

China es el país más poblado del mundo con más de 1.300 millones de habitantes, con una distribución que ha variado mucho en las últimas décadas, propiciada en gran medida por el éxodo rural, que ha generado ciudades superpobladas como Pekín y Shanghái, así como el desarrollo de nuevas ciudades, que por motivos económicos o empresariales, han sido de interés para inversores locales y extranjeros.

Este fenómeno es habitual en los países en desarrollo, pero en el caso de China se agudiza aún más dada la impresionante rapidez de su crecimiento económico.

La población china se ha caracterizado hasta los años 80-90 por ser una población tendente al crecimiento descontrolado, lo que traído muchos problemas de salud, educación, medioambiente o aplicación de leyes.  Pero existe un gran desconocimiento alrededor de este tema.

En 1972 el gobierno Chino estableció una política de hijo único para frenar el crecimiento que empezaba a ser descontrolado. Pero lo cierto es que este límite no fue aplicado de la misma forma en todas las regiones de China. Incluso en las zonas rurales esta limitación tenía ciertas excepciones, en función del sexo y las condiciones del primer hijo.

En la actualidad, la población de China experimenta una situación completamente distinta. Su natalidad se ha frenado considerablemente, aunque sigue siendo positiva, la tendencia apunta a que la natalidad no compensará la mortalidad en un corto/medio plazo.

Pero este freno en la natalidad se debe principalmente a los cambios y a las nuevas necesidades que experimenta actualmente la población China. La mayoría de chinos quieren vivir en la ciudad, y desean que su hijo, independientemente de su sexo, tenga un futuro mejor y puedan ir a la universidad para obtener un buen trabajo. Esto lleva a las familias chinas a tener que adaptar las dimensiones de su unidad familiar a su capacidad económica, dando como resultado un descenso en los nacimientos y una mayor calidad de vida para los que ya han nacido.

Esa mejora en el nivel de vida ha llevado a un aumento en la esperanza de vida, que junto con el descenso de la natalidad se ha traducido en un envejecimiento importante de su población. Las personas mayores de 65 años ocupan casi el 10% de la población y son los menores de 14 años lo que experimentan un descenso, situándose en torno al 17%.

Otro aspecto muy destacado en China es su reparto equitativo a nivel sectorial. Tanto el sector primario, como el secundario y el terciario aportan el 30% al PIB nacional, siendo el sector de la agricultura y pesa, y el sector servicios, ligeramente superiores al sector industrial.

El sector primario continúa siendo muy importante en la economía china, especialmente para el empleo, con una aportación al PIB del 9,7%. Es un sector muy tradicional, intensivo en mano de obra y donde el subsector agrícola es el más importante, en torno a la mitad del sector.

En el sector secundario, China es el primer productor de electrodomésticos de gama blanca, así como de televisiones. Además, es el tercer productor de productos informáticos y segundo de PC. Con mucha diferencia es el primer productor mundial de calzado, y en el sector textil también es líder mundial tanto en producción como en exportación.

También la industria siderúrgica es importante para la economía China. El petroquímico, la industria naval, la industria aeronáutica y de automoción, han soportado el peso de este sector. Además, el sector de la construcción ha sido esencial en el desarrollo de las infraestructuras, lo que ha propiciado un crecimiento y competitividad de todos los sectores económicos.

Por último, el sector servicios se ha desarrollado en China en las últimas décadas a una mayor velocidad que el resto de sectores, motivado por las nuevas necesidades del país. Su aportación al PIB  ya se acerca a valores similares al sector secundario. Aunque la terciarización de la economía China, aún se encuentra en la fase inicial.

Aunque esto es solo una parte de las características estructurales de China, ya ponen de manifiesto la importancia de este país para la economía global. Siendo un destino de mucho interés para exportar e importar productos y servicios que ayuden a mejorar nuestros resultados y nuestra productividad.

Fuentes: ICEX, EXTENDA y entrevistas personales

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Bebidas alcohólicas en China

El mercado de las bebidas alcohólicas ha estado dominado por los licores domésticos (vinos amarillos de baja graduación alcohólica, como el Shaoxing, el Chengang o el vino añejo Jimo, y vinos blancos, procedentes de la destilación de vinos amarillos, de alta graduación, como el Maotai, el Fenjiu y el Wuliangye, entre otros).

La materia prima la constituyen los cereales, como sorgo, arroz, trigo, maíz o arroz glutinoso, muchos de los cuales están marcados por sus características regionales. Además, poseen una numerosa variedad de vinos de frutas. Es significativo resaltar que China es el mayor fabricante mundial de cerveza, con más de 1500 marcas y más de 2000 compañías relacionadas con la industria. Las marcas Yanjing y Tsintao son las dominantes.

La creciente preocupación entre la población local sobre temas relativos a la salud, inclina la balanza a favor del consumo de otro tipo de bebidas de menor contenido alcohólico.

Las especialidades locales son las que tienen mayor cuota de mercado y las que tienen un mayor crecimiento, tanto en volumen como en valor. Aun así, los licores nacionales tienen mala fama, debido a su alta graduación (50-60%) que tiene efectos negativos en la salud, y están prohibidos en los banquetes oficiales.

El mercado chino de bebidas alcohólicas está bajo un estricto control en China. La state Administration of Light Industry emite las estipulaciones de la inversión para la industria alimentaria, incluida la bebida. Para producir y distribuir alcohol es necesaria una licencia. El Buró Municipal de Alcohol emite las licencias de producción de alcohol, de venta y de distribución.

Al publicitar el alcohol está prohibido utilizar términos medicinales para describir sus productos, y el material promocional no debe ofrecer bebidas alcohólicas como premio. Los productores domésticos han adoptado un marketing mix y una promoción más sofisticada. Los anuncios de bebidas alcohólicas pueden verse tanto en la televisión nacional como provincial, así como en la prensa escrita.

Los alcoholes occidentales, como la ginebra, el vodka o el ron, son todavía poco consumidos por los chinos. Los precios de venta de estos productos están fuera del alcance de la mayor parte de los consumidores chinos. Su compra se suele reservar para ocasiones especiales y festivas.

La población rural es generalmente más conservadora que la que vive en zonas urbanas. Los menores de 18 años tienen prohibida la compra de alcohol. De todas formas, esta ley no es seguida de forma muy estricta. Los chinos prefieren las bebidas alcohólicas con poca graduación, lo que les permite beber más.

La distribución de bebidas alcohólicas está regulada siguiendo las directrices de la Administración General de Supervisión de Calidad, la Inspección y Cuarentena (AQSIQ), y el Ministerio de Comercio. Para operar en este mercado las empresas deberán tener una buena calificación crediticia y solidez financiera. También deben contar con los permisos necesarios, las licencias de apertura y realizar una gestión muy estricta.

Con la entrada en China en la OMC, las importaciones de productos agroalimentarios extranjeros van en aumento. La reducción arancelaria y las leyes más relajadas del control de las empresas extranjeras, permitirán que más empresas foráneas entren en el mercado y las que están expandan sus operaciones más fácilmente.

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