Franjuba Pan y el espíritu emprendedor.

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Franjuba Pan y el espíritu emprendedor.

El joven Bartolomé Reyes, de 18 años de edad, acudía como cada tarde durante los cursos académicos comprendidos entre los años 1990 y 1993, a la Escuela de Estudios Empresariales de la Universidad de Cádiz, en la ciudad de Jerez de la Frontera, donde estudiaba para obtener la titulación de Diplomado en Ciencias Empresariales, y lo hacía con verdadero interés.

Desde muy temprano, ayudaba a su padre a despachar pan, en un pequeño local de 40 metros cuadrados, donde tenían instalada una panadería situada en la calle Nueva, en el popular barrio de Santiago. Con el paso del tiempo, aprendió a conocer las necesidades de la clientela. Su quehacer diario, desde muy joven, consistía en madrugar mucho para estudiar, ya que desde muy temprano tenía que estar en el “despacho de pan”.

Al anochecer recibía de su padre las primeras clases en relación a la elaboración del pan: el amasado, cerner la harina, verter el agua en la que se disuelve la sal… Tras este aprendizaje, con una bicicleta, se trasladaba de casa en casa, repartiendo los pedidos que la tarde anterior había recibido. A las once de la mañana, volvía para atender la clientela.

Aquella tarde de otoño del año 1993 fue fascinante para él. Su profesor de Marketing le despertó el gran espíritu empresarial que en la actualidad mantiene. Entre otras cosas, parte de su clase, la dedicó a hablar de la capacidad de hacer cosas obteniendo resultados extraordinarios, invitando a sus alumnos a reflexionar sobre uno mismo. En un folio, tuvieron que dar respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Para qué estoy preparado?
  • ¿Qué cualidades me diferencian de los demás?
  • ¿Podremos algún día encontrar un producto español en Auckland?

Bartolomé, muy cansado por el cansancio acumulado de todo el día de trabajo respondió en el siguiente orden:

  • Mi pequeña empresa familiar será conocida en medio mundo
  • Tengo talento, valores e ilusión
  • No tengo ni idea dónde se encuentra Auckland, pero antes de 15 años en uno de sus supermercados estarán mis picos.

Esa tarde permitió a Bartolomé desarrollar un poco más su deseo, imaginando en su cabeza como sería el negocio que desarrollaría junto a su padre, cuando tuviera la edad y la formación necesaria.

Quince años más tarde, en 2008, D. Bartolomé Reyes, se convierte en Gerente de la Empresa, y es invitado por Extenda a dar una conferencia a los alumnos de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y Derecho, en Jerez.  En esa conferencia, vuelve a coincidir con su profesor de la facultad, y le expone su proyecto: “Vender picos en el mercado gourmet en EE.UU, posicionándolo como un snack”.

El profesor, detectó la tremenda voluntad emprendedora de Bartolomé, pero le preocupó que no le diera más datos, referentes al target, referentes al valor añadido o a la cifra de ventas… y tras transmitirle sus preocupaciones le escribió en una servilleta de papel:

Tareas para los próximos dos meses:

  • Analiza las características de los competidores, e identifica claramente la propuesta diferenciada del producto que piensas ofrecer.
  • Define los perfiles y necesidades de los consumidores a los que quieres dirigirte. Identifica el segmento al que podría interesarle la propuesta de valor del producto que le ofertas
  • Genera y verifica qué propuesta de valor es la apropiada para los segmentos de clientes seleccionados. Conoce las características diferenciales del producto, y determina si esas ventajas competitivas tienen relación con la necesidad del cliente-objetivo.
  • Analiza la oportunidad de mercado evaluando si es lo suficientemente atractivo, dadas las características de los actores que lo integran y su dinámica entre ellos.

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