Aceite de Oliva

Es prácticamente imposible encontrar a una persona en España que no conozca el aceite de oliva. España como país productor que es, ha encontrado en él una oportunidad clara para sacar provecho del mercado exterior, y sus múltiples funcionalidades lo convierten en un producto clave en el sector gastronómico. Sin embargo, hay mucho sobre el aceite de oliva que no conocemos, por ello a continuación te contaremos todo lo que debes saber antes de vender tu aceite de oliva.

El aceite de oliva se obtiene de las olivas producidas por los olivos. Su calidad depende en gran medida de todos los elementos que intervienen en el proceso, desde los agricultores hasta los propios envasadores y distribuidores. Asimismo, el proceso de extracción es un factor fundamental. Este ha ido variando con el paso del tiempo y el avance de las tecnologías pudiendo clasificar los sistemas de producción de aceite en los siguientes:

  • Sistema a presión: es el más usado actualmente.
  • Continuo con decantador.
  • Sistema continuo con separación por filtración.

Las propiedades del aceite, así como la calidad de la producción española, lo convierten en uno de los productos más codiciados en el mercado europeo. Sin embargo, aquí entra en juego un elemento diferencial a la hora de buscar un aceite de oliva de calidad, el certificado ecológico. La importancia de este certificado radica en que es una garantía de la calidad del producto para el consumidor.

Un aceite de oliva que cuente con este certificado no debe contener ningún tipo de productos químicos como fertilizantes, herbicidas u otros posibles contaminantes. Esta normativa es bastante estricta, pues si se detecta al menos 1 miligramo de algún producto contaminante en 100 kilos de aceite, este no podrá venderse con la etiqueta de ecológico.

Para que el aceite cumpla con este certificado debe aplicar los métodos de producción establecidos en el reglamento de la unión europea, que son: 

  • Reglamento del Consejo N° 834/2007
  • Reglamento de la Comisión N° 889/2008
  • Reglamento de la Comisión N° 271/2010.

En lo que respecta a sus características, estas cambian debido a varios factores como: la composición del suelo donde se encuentra el olivo, su tipo, el método de recolección, la maduración de las olivas, el tiempo del proceso y un largo etcétera. Es un zumo de frutas completamente natural y que no contiene ningún aditivo ni conservante. El amargor y picor de su sabor se debe fundamentalmente a su alto contenido en vitamina E y polifenoles, algo que también le otorga un gran aguante frente al enranciamiento, lo que le permite mantener sus rasgos químicos si se diese el caso de estar incorporados.

Multitud de usos del aceite de oliva

Puede que no lo sepas, pero el uso del aceite de oliva no se limita única y exclusivamente a la cocina. Aun así, algunas de sus utilidades para la gastronomía también van a ser expuestas a continuación:

  • En primer lugar, el aceite de oliva se usa principalmente como alimento, los usos culinarios más habituales son: para aliñar ensaladas o carnes, como ingredientes de salsas, para freír alimentos como las patatas e incluso como conservante, entre otros. Este último uso se debe a que no se encuentran bacterias o microorganismos en él, por ello es muy normal encontrar atún en aceite, por ejemplo.
  • Aunque parezca irónico también se utiliza en productos de higiene y belleza del sector cosmético. Es bastante usual encontrar geles de baño que contengan aceite de oliva. También se utiliza como hidratante tanto de la piel como del cabello, en el caso del primero se debe a que en su composición encontramos escualeno, que ayuda contra las arrugas. 
  • El aceite de oliva cuenta con innumerables beneficios para la salud, por ello los especialistas recomiendan combinarlo con una dieta equilibrada y ejercicio para reducir el riesgo de una enfermedad cardiovascular. Este ayuda además a mejorar el tránsito intestinal, así como a prevenir lesiones en los vasos sanguíneos, debido al alto nivel de polifenol que se encuentra en algunos aceites de oliva. Un uso bastante peculiar del aceite se debe a su funcionalidad como protector gástrico, algo que ayuda a reducir el impacto del alcohol.

Estos son solo algunos de los usos más frecuentes del aceite de oliva, pero existen muchísimos más que probablemente desconozcas. Por otro lado, el aceite de oliva cuenta con diferentes tipos en función de su calidad. Seguramente conocemos las distintas clases, sobre todo si residimos en España. Pero antes de ello hay que entender cómo funciona un elemento clave del aceite, su acidez. 

La importancia de la acidez y tipos de aceite

La acidez de un aceite se debe a la aceituna con la que se produce. Esta en un primer momento no presenta ningún tipo de acidez, es cuando la piel de la aceituna se rompe produciéndose un proceso conocido como hidrólisis. Esto ocurre cuando el agua de la propia aceituna entra en contacto con el aceite. Para obtener un aceite de calidad es imprescindible que la aceituna no esté maltratada, ya que el efecto de la hidrólisis es mayor, lo que produce un mayor grado de acidez. Por ello es recomendable que los frutos sean frescos y no hayan recibido daños durante todo el proceso. Existen, además, unos límites para clasificar los aceites en función del grado de acidez. Si se diese el caso de ser superado, el aceite no sería apto para el consumo humano. Ahora que entendemos este factor clave, los distintos tipos de aceite son:

  • Aceite de oliva: Es el más común. Estos no se recomiendan para el consumo humano y su acidez es mayor de 3°. El proceso de este aceite finaliza con un liquido inoloro y sin sabor, el cual es mezclado con aceite de olive virgen extra. Según la cantidad que se haya dispuesto para la mezcla el sabor será suave o fuerte. Es un aceite de uso imprescindible para una dieta equilibrada, ya que es muy saludable.
  • Aceite de oliva virgen: En este caso su acidez debe ser como máximo de 2°. Son perfectos para una dieta saludable debido a su alto nivel en ácidos grasos monoinsaturados. 
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE): Es el más popular, ya que es el que mayor calidad tiene. Su límite máximo de acidez es de 0,8°. Su obtención requiere un proceso de elaboración bastante cuidadoso. Es por ello por lo que es considerado como el más natural. 
  • Aceite monovarietales: posiblemente es el más desconocido. Estos son aceites que han sido obtenidos de una única variedad de aceituna, lo que consigue crear unos sabores concretos.

Teniendo en cuenta estos datos podrás aumentar tus posibilidades de venta y vender el mejor aceite, puesto que la certificación ecológica y la calidad del producto pueden asegurarte una venta con el mayor beneficio posible. Bodega del Rey, es un ejemplo perfecto en lo que respecta a la venta de aceite, pues el tratamiento y proceso que realizan para su creación es óptimo. De hecho, realizan una selección de los mejores frutos para crear el mejor aceite de oliva virgen extra posible. La preocupación por la calidad del producto siempre debe estar por encima de todo, una vez esté listo, puedes adentrarte en nuestra web para lograr venderlo de una manera rápida y gratuita hasta que se logre el objetivo de ventas pactado.

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