Feliz año de la remontada

Llega el último día del año de este calendario que muchos llevan tiempo queriendo descolgar. Donde con cada página arrancada se han ido miles de vidas que ni en sus restos, pegados entre las anillas, hay suficiente para recomponer ni un 29 de febrero. Incluso ahora, mientras quitamos el envoltorio del nuevo almanaque, nos resistimos a pensar que algo bueno pueda estar por llegar. Mantenemos la distancia con los demás y nos limitamos al nuevo propósito fundamental; la supervivencia. Como hacíamos al principio de los tiempos, cuando lo único importante era resistir un día más. 

Y en esa lucha olvidamos a los soñadores, a los bohemios y cosmopolitas que están hambrientos de la diferencia cultural. Ahora es tiempo de fanáticos que conocen la verdad universal, y que luchan desde su trinchera para obligarnos a elegir un bando desde el que poder luchar, o estás conmigo o contra mí, es la nueva consigna mundial.

Y empezamos a dudar de si la cura a esta enfermedad está tan cerca como dicen, o si bastará con una simple vacuna para recomponer todo lo ha destruido la nueva normalidad. Y aunque posiblemente no baste, nos tendremos que conformar con perder hoy un día más, para ganar mañana otro día más.

Pero no busquemos culpables generacionales, ni culturas invasoras que nos quieren dominar, ni poderes fácticos capaces de estructurar conspiraciones que ni el productor más virtuoso de hollywood sería capaz de imitar. Son nuestros fracasos, pero también nuestros éxitos. Errores imperdonables con soluciones increíbles; como la propia sociedad. Un crisol de culturas, con tradiciones milenarias que no se pueden olvidar, porque el progreso y la igualdad van de la mano de la evolución, no de la destrucción. 

Seguiremos fallando, y necesitaremos cambios, y durante mucho tiempo nos tendremos que proteger de lo desconocido. Pero no perdamos esas ganas de mejorar y de avanzar, y por favor, no tratemos de reducir los problemas eliminando las diferencias que nos hacen especiales ante los demás. Nadie quiere vivir en un mundo aburrido en el que todos pensemos igual y creamos en lo mismo. Puede que nunca nos vuelvan a dar la razón, pero siempre aprenderemos algo nuevo de nuestros vecinos.

Así que viaja y come, vive y aprende, y sobre todo, si quieres avanzar en tu negocio, empieza a vender en internet con Vendemos Online. Una creación de Método 403 que permite a las empresas con escasos recursos y un bajo desarrollo en marketing alcanzar los objetivos comerciales y superar a los principales competidores del sector.

Feliz año nuevo, feliz año de la remontada, juntos trabajamos por un futuro mejor, libre de excusas.

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