Marketing no hay más que uno y a ti te encontré en la calle

En los últimos años la preocupación por el Marketing ha ido aumentando, y con esa preocupación han proliferado las nuevas teorías y las nuevas versiones de este concepto. Hemos pasado de ver pasar un carrito de compras abandonado, a subirnos a él y actualmente a “tunearlo”, como si fuera un coche ordinario que todo el […]

En los últimos años la preocupación por el Marketing ha ido aumentando, y con esa preocupación han proliferado las nuevas teorías y las nuevas versiones de este concepto. Hemos pasado de ver pasar un carrito de compras abandonado, a subirnos a él y actualmente a “tunearlo”, como si fuera un coche ordinario que todo el mundo se para a mirar; convirtiendo al carrito en algo tan comercial que comienza a estar en peligro su verdadera utilidad, la de transportar cosas que se van a comprar, o que se han comprado ya.

El Marketing puede generar multitud de teorías y herramientas, algunas pueden hasta asimilar su nomenclatura, aunque no dejarán de estar subordinadas al concepto de Marketing general. Por ejemplo, podemos aplicar teorías de Marketing Mix, Marketing Directo, Marketing Relacional, Marketing Corporativo… tantos como áreas a desarrollar dentro del propio concepto. Pero no pueden concebirse de manera independiente, es una hoja, dentro de una rama, dentro de un árbol que si se arranca, se seca y se pudre, solo puede exhibirse durante un corto espacio de tiempo, a partir de ahí, pierde su vistosidad y su utilidad.

Por tanto, cuando hablamos de tipos de Marketing caemos en el error de pensar que todos siguen una línea de actuación independiente y que se organizan con una jerarquía horizontal, sin ninguna diferencia entre ellas. Algo completamente distinto a la realidad.

Lo que se llama Marketing tradicional, y que muchas veces se denostó, es una concepción básica que obviamente necesita una adaptación, que es la que la propia sociedad le va imponiendo. Y no deja de ser un campo de conocimiento donde se pueden desarrollar diversas teorías dentro de los límites de su marco conceptual. Podemos salirnos de ellos porque en ocasiones la realidad así lo exige, lo que no podemos es llamarlo Marketing, puesto que Marketing no hay más que uno y lo demás son historias comerciales que no solo dañan la imagen del concepto real, sino que confunde a consumidores, empresarios y a los propios participantes el área del Marketing.

Como ya he comentado en otros artículos, podemos hablar de muchas teorías donde se aplica de manera especializada un área concreta dentro del Marketing, podemos llamarla Marketing de lo que sea, incluso aquí lo haremos para facilitar la comprensión de todos, pero nunca podemos olvidar que son teorías, herramientas dentro de un concepto superior llamado Marketing, sin el que éstas no tendrían ningún sentido. No se están combinando conceptos, se están concretando, especializando a partir de uno general.

El por qué de ponerle estos supuestos “apellidos” al Marketing está en su origen pragmático, su procedencia del mundo anglosajón hace que su estructura siempre busque ser lo más práctica posible. El problema surge cuando importamos esos conceptos  de forma aislada sin entenderlos como parte de ese todo. Si olvidamos esto, olvidamos su sentido, y estaremos aplicando teorías simplemente por imitación o moda, pero sin aplicar una estrategia estructurada que implique a todos sus participantes, desde los que se encuentran en el ápice hasta los de la base de la empresa.

La ignorancia tiene disculpa, la indiferencia no. Ahora que lo sabemos, no caigamos en el error.

Esperamos que os haya gustado. Un saludo a todos y seguid informados en nuestra WEB y a través de las redes sociales en Facebook, Twitter, en Linkedin en Google + y también en Youtube.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.